Actividades extraescolares
Con la llegada del nuevo curso escolar, empiezan las actividades extraescolares.
Es el momento de plantearnos: ¿enriquecen o son contraproducentes?
Está claro que dadas las condiciones de la sociedad actual, en muchas ocasiones el recurrir a ellas es el único modo que tienen los padres de poder conciliar su vida laboral y familiar.
Pero, si este es el caso, siempre se puede reflexionar y buscar la mejor opción.
o debemos olvidar que las actividades extraescolares se realizan en el tiempo libre de los niños, con lo que es muy importante que recordemos que también deben descansar, divertirse y desarrollarse.
Para valorar la adecuación o no de una actividad extraescolar tendremos que tener en cuenta las características (tanto potencialidades como necesidades), y los intereses del niño o niña que va a realizar la actividad.
Mientras que para unos el hecho de ir a futbol puede resultar una experiencia muy agradable, para otros puede resultar desagradable o agobiante.
¿ A partir de qué edad son recomendables?
Muchas familias preguntan a qué edad pueden empezar sus hijos a hacer actividades extraescolares, pues aquí os dejo mis recomendaciones.
Antes de los 3 años y en niños que van a la guardería no son recomendables.
De los 3 a los 5 años, la mejor actividad es el juego libre (evitando los juegos donde se expongan frente a pantallas) y el juego con las madres y los padres.
Animo a los papis y mamis a que aprovechen y observen las potencialidades y intereses de sus hijos para elegir la actividad correcta.
Por ejemplo: si a tu hija le encanta cantar, seguramente le gustará alguna actividad que tenga relación con la música; no la apuntes a patinaje porque es aquella actividad frustrante que te hubiera gustado hacer a ti de pequeña y no pudiste.
A partir de los 6 años y hacia delante: ellos ya nos pueden decir qué quieren hacer, ya son más consciente de sus preferencias.
Así que es muy importante escoger actividades que se adapten a su edad y gustos.
Debemos recordar que tienen que hacer deberes, estudiar, deben tener tiempo para ellos mismos, para compartir en familia… todo esto debe tenerse en cuenta a la hora de decidir el número de actividades extraescolares a realizar.
Me sorprende cuando escucho niños de 9 años que me dicen:
“Es que me aburro si no juego con el ordenador o la play, y no me gusta perder el tiempo”.
El aburrimiento NO es una pérdida de tiempo, es más: potencia la creatividad, el autocontrol…
Otro aspecto a tener en cuenta a la hora de elegir las actividades extraescolares es que debemos evitar las imposiciones y que la frecuencia de las actividades sean diarias.
Si les obligamos a hacer una determinada actividad, les podemos provocar justo lo contrario de lo que queremos y que aborrezcan esa actividad.
Por ejemplo: como padre te encanta jugar a tenis y a tu hijo le encanta el futbol, pero decides apuntarlo a tenis porque a ti te gusta.
Y si el lunes tiene inglés, el martes piano, el miércoles y el viernes futbol , el jueves robótica y el fin de semana partido… lo que tenemos son niños estresados, que a la larga (y no tan larga) conlleva sus consecuencias psicológicas tales como: ansiedad, mal humor…
Nuestros hijos solo van a tener UNA infancia y debemos dejarles que sean NIÑOS.
¡Buen inicio de curso!
¿Quieres que tu hijo sea responsable?
Es importante que les enseñemos a ser responsables.
¿De qué manera?
Siendo un modelo a seguir: los niños nos observan a diario. No podemos pretender que recojan su cuarto cuando ven el tuyo hecho un desastre. Por lo tanto, es básico que nos revisemos primero a nosotros y ver si estamos mostrando una conducta responsable. Poco a poco debes irlo entrenando para los conflictos de la vida y que pueda llegar a ser una persona autónoma y responsable. Quiérelo: Es muy importante que le quieras y que le quieras por lo que es: hijo, hermano, amigo… y NO por lo que hace. Cuando su conducta no es buena no tienes que dejar de quererle. Tu amor como madre/padre es incondicional, si lo siente como tal desarrollará un “yo fuerte” para afrontar los desafíos de la vida. Evita descalificarle: no hay que sancionar a las personas, SI a los actos, que no es lo mismo. Y entender que no son una prolongación de nuestros proyectos. Si tú soñaste con tener un niño tranquilo y su carácter es despierto, debes aceptar su forma de ser, sin olvidar suavizar los defectos. NO le soluciones los problemas: tienes que darle ideas y dotarlo de fuerza para que pueda encontrar la solución por sí misma. ¿Le sigues vistiendo con 6 años? ¿Sigues defendiéndole cuando discute con un amigo a los 9? Enséñale a tomarse la vida con calma: muchas veces la ansiedad de los padres impide que los hijos crezcan psicológicamente. Trabaja la autoestima a diario: una de las quejas que verbalizan los padres sobre sus hijos es: “Qué irresponsable es”. Busca lo bueno: enfócate en los momentos en que tus hijos no son del todo tan “irresponsables”. Alaba las conductas responsables: “ Qué bien ordenada está tu habitación”. De esta manera habrán más posibilidades de que vuelvan a tener una conducta responsable. Frase que te ayudará a pensar:“Los mejores regalos que puedes dar a tus hijos son las raíces de la responsabilidad y las alas de la independencia”.
Denis Waitley
¿Cómo le enseño a mi hijo a perder?
A diario me encuentro con padres que acuden a consulta porque su hijo (cada vez con edades más tempranas) no sabe perder, y no saben de qué manera hacerle entender y/o ver que lo importante es participar.
Lo importante es participar
Esta frase tan bonita y tan difícil de cumplir en la vida real con tanta competividad y sabiendo que a todo el mundo le gusta ganar, juegue a lo que se juegue: fútbol, cartas… Es muy complicado perder con una sonrisa. Y lo es más aún para un niño, ya que está acostumbrado a conseguir lo que quiere y a ser el centro de atención de sus padres, por lo que acepta muy mal no obtener lo que quiere. La mayoría de los niños son pequeños líderes en potencia y les gusta decidir a qué se juega, cómo y con quién. Acostumbran a ser mandones, y si no consiguen lo que quieren, no dudan en chillar, llorar... Así, nos encontramos niños que si sospechan que van a perder, prefieren no jugar; mientras que otros se enfadan a mitad de juego y abandonan, para otros es imposible admitir que la causa de su derrota sea un error suyo, por lo que echan la culpa de lo que ha pasado a cualquier otra persona o situación... Por eso, debéis enseñar a vuestro hijo desde bien pequeño que NO siempre se gana ni se logra lo que se desea, sobre todo cuando se comparten juegos con otros niños. Ganar unas veces y perder otras es el precio por disfrutar de una actividad compartida, y el niño que no sabe perder se ganará la antipatía de los otros y nadie querrá jugar con él. Saber ganar y perder - No le des siempre todo lo que pida. Simplemente para tenerlo contento y no oír sus lamentos. Establecer límites en su vida diaria y que se acostumbre de vez en cuando a escuchar un “NO” le ayudará a no enfadarse cuando lo oiga en boca de sus amigos. - Enséñale con vuestro ejemplo. Si le decís que lo importante es participar y pasar un buen rato y que no hay que enfadarse cuando se pierde, y luego ve a algun familiar gritar delante del televisor mientras ve perder a su equipo de fútbol... difícilmente hará caso. - Debe saber ganar. Y no alardear de su victoria ni ridiculizar al perdedor, ya que puede ser que algún día le paguen con la misma moneda. - Es bueno que le dejes ganar alguna vez. Cuando juegues con él a algo, es bueno que le dejes ganar alguna vez para aumentar su autoestima, pero también que se acostumbre a perder. Mientras estáis jugando podéis hacer comentarios para enseñarle cómo debe reaccionar: “Vaya, lo estás haciendo muy bien esta vez” o “De acuerdo, he ganado esta partida, pero eres un buen contrincante. No sé si podré ganarte la próxima vez”... - Explícale lo que puede ocurrir si se enfada al perder. Lo más probable es que acabe cayendo mal a los otros niños y que ninguno quiera jugar con él. - No le consintáis que se enfade o chille. Excluirlo del juego hasta que se calme. - Imagínate que estáis viendo un partido de futbol, inculcarle que los rivales no son enemigos y que pasar un buen rato es más importante que ganar. - Se le debe enseñar a jugar limpio. Hay que establecer reglas y respetarlas, además, éstas no se pueden cambiar cuando a uno le interesa.¿Te vienen de nuevo estas pautas? ¿Crees que pueden ayudarle a alguien más? ¿Crees que las estás aplicando en tu caso sin ningún resultado visible?
Entonces te invito a que contactes conmigo y diseñamos unos objetivos para aconseguir unos buenos resultados. Recuerda que ...“Lo que se les dé a los niños, los niños darán a la sociedad”
Karl A. Menninger
Niños y Nuevas Tecnologías
No hace demasiado tiempo, una de las preocupaciones de los abuelos por sus nietos se limitaba a que los niños pasaban muchas horas frente a la televisión; y ahora la televisión se ha visto sustituida por las nuevas tecnologías (tablets, móviles, internet...).
Así que, el acceso de nuestros niños a las nuevas tecnologías parece no tener frenos.
Lo ideal es que los padres juguemos, hablemos, pasemos tiempo con nuestros hijos, y antes de los 12 años no se debería usar ningún aparato sin control.
Hay estudios al respecto que lo tienen claro y nos indican que:
- Los bebés de 0 a 2 años no deben tener contacto alguno con la tecnología.
- En los niños de 3 a 5 años debe ser restringido a una hora al día.
- En los niños de de 6 a 18 años la restricción debería ser a 2 horas diarias.
- Desarrollo cerebral: un desarrollo cerebral causado por la exposición excesiva a las tecnologías, puede acelerar el crecimiento del cerebro de los bebés (0 y 2 años de edad) y asociarse con déficit de atención, aumento de la impulsividad, falta de autocontrol (rabietas…).
- Obesidad infantil: el sedentarismo asociado a este uso de tecnologías es un problema en aumento entre los niños, ya que no hay movimiento. Un niño necesita correr, moverse…
- Alteraciones del sueño: hay muchos niños que se van a dormir jugando en su habitación y incluso se despiertan a media noche a terminar la partida que se dejaron a medias antes de quedarse dormidos. La falta de sueño afecta negativamente a su rendimiento académico.
- Conductas agresivas: estar expuestos a contenidos violentos y agresivos puede alterar su conducta.
- Establecer horarios de conexión (si son menores de 16 años debe ser supervisada por un adulto).
- Conocer sus contraseñas (si es menor de 16 años).
- Instalar herramientas de protección (control parental).
- Informar sobre las ventajas y desventajas de navegar por la red.
- Ubicar el ordenador en un espacio común, por ejemplo: en un rincón del comedor.
¿Cómo ayudar a los niños a controlar sus pensamientos?
Cada vez más me encuentro con niñas que acuden a terapia porque las madres me comentan que no desconectan de los pensamientos y no disfrutan de la vida, estamos hablando de niñas a partir de 7 años.
¿Qué está pasando?
En mi opinión, considero que los niños y niñas hoy en día están sobre estimulados.
Cuando yo era pequeña, los estímulos que recibía eran de mi entorno inmediato (familia, escuela, amigos…), y algunas horas a la semana que me dejaban ver la televisión (me parecían muy pocas, ni punto de comparación con las horas que pasan nuestros hijos actualmente); a parte de escuchar la radio donde me grababa la música que me gustaba en cintas de casete.
Las comparaciones no son buenas y los tiempos han cambiado muchísimo desde entonces, pero hoy en día cualquier niño de diez años de nuestro entorno, ha recibido muchísima más información que nadie.
Por ejemplo: han visto imágenes de insectos de cualquier parte de la tierra gracias a internet, grabaciones de un parto en directo… y un gran volumen de información difícil de manejar.
Retomando los estímulos …, no sólo reciben éstos de su entorno habitual, sino que muchas veces su tiempo está lleno de actividades extraescolares: baile, música, futbol, esplais de fin de semana….
Por si no fuera poco, a todas estas actividades añadimos que llegan a casa y después de hacer los deberes, juegan a la play, ven ciertos dibujos animados con un vocabulario que deja mucho que desear, hacen uso de ciertas aplicaciones que les enganchan para llenar los móviles, tablets…
Su organismo se acostumbra a recibir a diario su dosis de estímulos hasta que llega un momento en el que esta dosis ya no “llena”.
¿Qué pasa entonces?
Que se busca una dosis “mayor” con lo que llega un punto que los niños se muestran hiperactivos, les cuesta concentrarse haciendo una actividad y sienten que no pueden con sus pensamientos.
¿Cómo podemos ayudarles?
Potenciando el aburrimiento
Cuando mi hijo de 8 años me dice: “Mama, me aburro”, le digo que es necesario que se aburra, ya que es necesario que a diario hagan actividades que no están estructuradas, ni organizadas por normas preestablecidas.
Es bueno que tengan la oportunidad de usar su imaginación, de experimentar y crear sus propias estructuras y cómo no, enfrentarse a la posibilidad de equivocarse.
Aunque nos parezca raro deben equivocarse porque así aprenden.
Prueba a darle a tu hijo una caja llena de pinzas de tender la ropa, posiblemente acabe organizando una carrera de coches; o dale un folio en blanco y colores para que cree.
Yo siempre llevo en el bolso una libreta y un boli, y cuando me pide el móvil para jugar (que sabe que no tengo juegos y que no voy a dejárselo para que mire fotos), me pide la libreta y el boli y acabamos jugando al ahorcado (a petición suya), o acaba dibujando y/o escribiendo historietas (hace uso de su imaginación que de otra manera no haría).
Nuestros hijos necesitan tener tiempo no dirigido por los padres.
La sobre estimulación y las actividades programadas a diario les acaban saturando, agobiando y no son capaces de crear.
Es bueno que pasen tiempo en casa, jugando, sin hacer nada, aburriéndose… os aseguro que no se van a quedar con los brazos cruzados y buscaran alternativas que den lugar a todo tipo de creaciones.
Ofreciendo tiempo libre.
Facilítales tiempo libre para que hagan lo que quieran.
Cuidando las actividades extraescolares.
Estas deberían ser las mínimas y no impuestas por los padres.
No adelantando demandas.
Quieren salir antes, tener móvil antes…
TODO tiene su tiempo y lugar.
Debemos respetar el ritmo de maduración de cada uno.
Jugando con ellos.
Sin organizar ni desarrollar normas, así potenciamos la improvisación.
Controlando el uso de las nuevas tecnologías.
Establecer horarios para ellas.
Controlando el uso del teléfono móvil y tablets a la hora de irse a la cama.
Es fundamental que descansen correctamente, ya que el cerebro necesita un tiempo para volver a la normalidad después de recibir los estímulos que va recibiendo durante el uso de estos aparatos.
Disfrutando de la naturaleza.
Les ayuda a conectar con su esencia y actúa como un bálsamo.
Practicando Mindfulness.
Técnica genial que les ayuda a centrarse en el AQUÍ Y AHORA, sin distracciones, utilizando la respiración como anclaje.
Como última recomendación (y no por ello menos importante) es la de observar, prestar atención y actuar lo antes posible si vemos cambios en su comportamiento.
La autoestima infantil
¿Te preguntas cómo se manifiestan los problemas de autoestima en un niño?
¿Quieres saber si tu hijo tiene problemas de autoestima?
Seguro que en algún momento como padre o madre te has planteado estas cuestiones.
Para saber las respuestas, lo mejor es que estemos atentos para detectar comportamientos que sean muestras de baja autoestima en nuestros hijos, y para eso es necesario pasar tiempo con ellos, hablar mucho, interesarnos por sus actividades, dudas…
La valoración de uno mismo es un gran paso hacia la buena autoestima.
Para que un niño se sienta seguro es necesario que sea aceptado, valorado y querido por ser como es, y esta seguridad hará que actúe con más libertad.
Si nuestro deseo es que se sienta capacitado para hacer frente a las diferentes situaciones que ocurren durante su desarrollo es necesario que le demos la oportunidad de elegir y de equivocarse; a la vez que le proporcionamos el estímulo necesario para aceptar responsabilidades y asumir consecuencias.
¿Cómo saber si mi hijo tiene una buena autoestima?
Por lo general, un niño con buena autoestima suele demostrar el deseo de intentar cosas nuevas, aprender, probar nuevas actividades, reconocer sus errores y aprender de ellos…
Cómo podemos estimular la autoestima en los niños
La autoestima se construye a través de un proceso de asimilación y de interiorización desde el nacimiento que puede ir modificándose a lo largo de toda la vida.
Se genera por la imagen que los otros nos dan de nosotros mismos y por el valor que demos nosotros a esta imagen.
Durante la infancia y la adolescencia es donde la autoestima crea una marca profunda, porque es en estas etapas cuando nos encontramos más vulnerables y flexibles.
Ya sabemos que cada niño es único y para construir una buena autoestima debemos considerar factores como el temperamento, habilidades, debilidades… pero a nivel general es importante que:
- Incentives el desarrollo de las responsabilidades. Crearle compromisos y que se cumplan.
- Ofrecer la oportunidad a la toma de decisiones y resolución de algún problema.
- Reforzar las conductas positivas. Por ejemplo: cuando hace los deberes solo o se prepara su ropa para el día siguiente, le puedes decir con cariño: ¡ qué mayor eres! ¡ lo has hecho muy bien!
- Poner límites claros y enseñar a prever las consecuencias de su conducta. Ejemplo: “Si no recoges la habitación, no irás al cine con tus amigos” y que no haya vuelta atrás.
- Enseñar a resolver sus propios problemas y a aprender de sus errores de una forma positiva. Por ejemplo: si ha suspendido un control, anímale a estudiar más y a prepararse para el próximo. Debe sentir que un error puede ser convertido en aprendizaje y si se esfuerza más podrá aprobar la próxima vez.
- Dejar a un lado las críticas nada constructivas. Nada de chillidos ni insultos, ya que perjudican la autoestima. En lugar de decir: “eres un desastre, tienes tu habitación como si fuera una leonera”, mejor decirle: “no me gusta ver tu habitación tan desordenada, haz el favor de poner un poco de orden”.
Hábitos y técnicas de estudio
Quedan unos días para que los niños vuelvan de nuevo a la rutina de las clases y los deberes.
No esperes a que sea demasiado tarde y actúa desde YA mismo para que tu hijo/a tenga un buen trimestre y acabe el curso con unos resultados académicos satisfactorios.
En mi anterior post donde hablo sobre las técnicas de estudio, comento que se tratan de un conjunto de herramientas que ayudan a mejorar el rendimiento y facilitan el proceso de memorización y estudio.
En este post voy a ofreceros una serie de recomendaciones sobre los hábitos y técnicas, y os hablaré de la reeducación psicopedagógica por si creéis que el servicio os puede ayudar.
Hábitos de estudio
Lugar de estudio: sumamente importante que siempre sea el mismo lugar y esté ordenado, iluminado, sin objetos distractores…
Organización: cuando se dispone a hacer deberes y/o a estudiar, la agenda debe estar al día, el material necesario encima del escritorio, al igual que los libros y libretas que se necesite en cada momento.
Horario de estudio: es muy recomendable que hagáis un horario donde se indique el tiempo que tiene que dedicar a hacer los deberes y al estudio (estableciendo las correspondientes pausas), y teniendo en cuenta las actividades extraescolares que se realicen.
Técnicas de estudio
Prelectura: para entender la idea global del texto.
Lectura: análisis del contenido, resolución de dudas…
Ideas importantes: básicamente subrayar el contenido más importante.
Síntesis: mapas conceptuales, resúmenes…
¿Qué es una Reeducación Psicopedagógica?
Se trata de una intervención psicopedagógica personalizada y específica para cada caso.
Va dirigida a niños y adolescentes en edad formativa, y a preescolares y adultos en formación.
Algunas de sus finalidades
- Potenciar las habilidades del niño o adolescente.
- Mejorar el rendimiento escolar.
- Potenciar la actitud y motivar ante las tareas escolares.
- Mejorar la autoestima académica.
- Proporcionar recursos y estrategias de utilidad.
- Conseguir su autonomía y mejorar el rendimiento escolar.
- La baja motivación.
- La concentración, atención y memoria.
- Las dificultades de organización y planificación.
- Las técnicas de estudio.
¿Empezamos?
El estrés infantil
Se están disparando los casos de niños y niñas que sufren estrés infantil, y éste va creciendo en la adolescencia.
Nos encontramos con niños más irritados, con cambios constantes en su estado de ánimo, que acuden a clases extraescolares, que verbalizan que van acelerados aprendiendo, con presión social y académica …; que impone sobre los más pequeños un nivel de estrés que puede afectar de forma severa a su salud física y mental.
Se trata de un estado cada vez más común en éstos, sea por presiones sociales, problemas escolares o familiares.
Los padres debemos ayudar a los niños a canalizar sus emociones y sentimientos de forma relajada.
Qué es el estrés
El estrés es la respuesta del organismo ante situaciones que se perciben como amenazantes o de demandas que no pueden satisfacerse.
¿Cuáles son los principales síntomas del estrés infantil?
Un niño con estrés tiende a tener una actitud ansiosa y depresiva, problemas de sueño y de alimentación, conducta impulsiva y bajo rendimiento académico.
La infancia y la adolescencia son periodos que se caracterizan por cambios a los que los niños y adolescentes deben hacer frente.
Ante una situación de estrés mantenido o intenso, se produce una fase de agotamiento y el organismo puede enfermar; por ejemplo puede afectar de forma severa a su salud bucodental, a cefaleas tensionales, dolores estomacales…
Cómo afrontarlo
Debemos empezar a prevenirlo o tratarlo en casa, manteniendo un entorno familiar equilibrado, sin muchas exigencias ni mucha permisividad, sin demasiado control ni mucha indiferencia por parte de los padres.
Practicar ejercicio físico: hacer gimnasia, practicar algún deporte, ir en bicicleta, jugar …
Practicar Yoga: puede ayudarles a controlar los sentimientos como la rabia, la ira, el aburrimiento, la frustración… a la vez que despeja la mente y ayuda a tomar mejores decisiones.
Música y Baile: escuchar música ayuda al equilibrio emocional y a generar más pensamientos positivos al niño, también ayuda a acelerar el proceso de aprendizaje y concentración.
Bailar potencia la expresividad, mejora la autoestima a la vez que favorece el ejercicio cardiovascular.
Mindfulness: es básico saber respirar conscientemente.
Esta técnica milenaria puede evitar y tratar el estrés con solo 10 minutos diarios de práctica.
Si crees que tu hijo sufre estrés y no sabes cómo ayudarle, te recomiendo que visites cuanto antes a un profesional de la Psicología, no pienses que es “cosa de niños” o que “ya madurará” …
ACTUA antes de que sea demasiado tarde.
Pídeme información si quieres conocer nuevas técnicas para combatirlo adaptadas según las necesidades.
Cómo planificar la recta de fin de curso
Nuestros hijos se encuentran en la recta final para acabar el curso escolar, lo que conlleva a:
la presentación de trabajos, realización de exámenes… y es muy importante disponer de una buena preparación que conlleve una buena estrategia de aprendizaje de cada asignatura junto al mantenimiento de una motivación alta.
Es básico que el estudiante explore, pregunte, lea, repase...(aparte de mantener una atención consciente en clase y tomar unos buenos apuntes).
A partir de aquí, se puede planificar un buen estudio, utilizando trucos para memorizar aquellos contenidos que son fundamentales, junto a un repaso constante y unos hábitos saludables de estudio.
Una buena planificación les ayuda a no dejar las cosas para última hora con todo lo que esto conlleva: más tensión, más prisas, más malhumor; teniendo en cuenta también que están cansados, pensando en las vacaciones…
Deben de…
Prestar atención en clase
Cuanta más información absorban desde un principio, menos estudio se necesitará luego, sólo hará falta que repasen los conceptos trabajados, y no el estudiar “hincando codos”.
Tomar buenos apuntes
Sé que es fácil de decir y más difícil de hacer, pero deben aprender a tomar buenos apuntes ya que facilitan mucho el trabajo a la hora de estudiar.
Establecer una rutina
De estudio, de deberes, de presentación de trabajos, llevar la agenda al día…
Revisar el plan de estudio
Cuándo son los exámenes, cómo influyen en la nota, planificar sesiones de repaso…
Crear un ambiente óptimo junto a un hábito de estudio
Estudiar siempre en la misma habitación, que esté ordenada, limpia, sin ruidos, evitando distracciones (nada de redes sociales y mensajes de whatsapp cuando vayan a estudiar).
Reservar un poco de tiempo a diario para el estudio y nada de dejar todo para última hora.
Buscar momentos apropiados
No estudiar cuando se está cansado. Es mejor dormir bien durante la noche después de estudiar un rato, que continuar hasta las dos de la mañana, ya que no se logrará recordar muchas cosas y probablemente decae el rendimiento al día siguiente.
Mantener la motivación
Pensamiento positivo pero trabajando duro.
¿Necesitan un refuerzo escolar?
A veces es necesario un apoyo escolar (aunque sea temporal) que ayude a modificar ciertos hábitos de estudio y incorporar nuevas herramientas de aprendizaje, de acuerdo a la edad y el nivel de dificultad del curso.
Hay niños que necesitan un refuerzo y un apoyo individualizado, que muchas veces los padres no somos capaces de poder ofrecerles con la regularidad y eficacia necesarias.
Nuestros hijos necesitan aprender y no es suficiente recibir los contenidos en el colegio, deben saber asimilarlos y aprenderlos a través de una buena metodología personal de estudio y trabajo en casa.
¿Te identificas con lo que acabas de leer? ¿Tus hijos se encuentran en este proceso? Todavía estáis a tiempo de subiros al tren, ¿os ayudo?
Cómo manejar la resolución de conflictos en niños
Un conflicto ocurre cuando se presenta una situación que percibimos amenazante de acuerdo con nuestro sistema de creencias, y por lo tanto, nos produce un sentimiento de confusión o irritación.
Los conflictos son normales tanto en la vida de los adultos como también en la de los niños, ya que cada uno de ellos tienen diferentes necesidades, deseos, y quizás quieren lo mismo a la vez …
lo que conlleva al conflicto.
¿De qué manera responden a ellos?
Discutiendo, agrediéndose, evitándose… cuando los niños gestionan mal los conflictos pueden tener un impacto negativo tanto en su desarrollo emocional como en las relaciones con los demás, además el aprendizaje y la autoestima pueden verse afectados.
Es necesario enseñar a los niños las habilidades necesarias para resolver los conflictos.
De esta manera, cuando aprendan a manejarlos de manera efectiva, pueden mejorar significativamente las relaciones con los demás y sabrán manejarse mejor en la vida adulta.
Es importante que los niños dejen de ver los conflictos como una competencia donde uno gana y otro pierde.
El conflicto debe ser visto como una oportunidad para construir relaciones más sanas y más respetuosas, y esto sólo se consigue gracias a la comprensión de las perspectivas de los demás.
¿Ganar o perder?
Los adultos tenemos un impacto muy importante en cómo los niños afrontan el conflicto.
A menudo, los adultos animamos a los niños a lidiar con los conflictos por compromiso, pero no les enseñamos las habilidades necesarias; si piden perdón es más que suficiente.
ERROR. Es necesario enseñar a los niños que resolver un conflicto no significa que nadie gane o pierda por completo.
Al igual que es un error, solucionarles nosotros el conflicto. Debemos ofrecerles herramientas para que ellos lo resuelvan, no podemos estar siempre solucionándoles los “problemas”.
Sabiendo que las personas que están en un conflicto tienen algo que quieren y algo que dar, es necesario utilizar el enfoque de ganar-ganar donde todos pueden ganar ante un conflicto.
¿Qué significa esto?
Que los niños deben buscar soluciones creativas para que todo el mundo se sienta contento y todos, puedan conseguir lo que quieren para solucionar el problema.
Habilidades necesarias
La resolución de conflictos requiere que los niños apliquen una combinación de habilidades para el manejo de los propios sentimientos, la comprensión de los demás, tener una comunicación efectiva y saber tomar decisiones acertadas.
Los niños deben aprender a controlar las emociones fuertes y a expresar verbalmente lo que sienten y opinan.
Necesitan la orientación suficiente para aprender estas habilidades, y aprender a usar todas las habilidades de forma efectiva requiere madurez y mucha práctica.
Los niños que reciben una buena guía para poder resolver los conflictos podrán comenzar a usar un modelo de ganar-ganar y poco a poco irán desarrollando sus propias habilidades para resolver los conflictos de forma independiente.
Qué deben aprender
- Estrategias para controlar las emociones fuertes.
- Identificar los pensamientos y sentimientos para poder expresarlos.
- Identificar el problema y expresar las propias necesidades.
- Comprender la perspectiva de la otra persona.
- Buscar soluciones al problema.
- Negociar una solución de ganar-ganar.
Es importante que cuando ayudemos a los niños a aprender a solucionar los conflictos, se escuchen primero todas las partes sin juzgar; reconociendo los sentimientos que afloran: tristeza, rabia, ansiedad…, antes de buscar las soluciones.
Cuando los niños se sienten valorados y comprendidos son más capaces de buscar una solución al conflicto que tienen delante.
Y cuando aceptan sus sentimientos y sus emociones, es cuando se puede empezar a trabajar el problema para buscar las soluciones de ganar-ganar.
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Enseña a tus hijos a tolerar la frustración
Aprender a tolerar la frustración desde pequeños permite que los niños puedan enfrentarse de forma positiva a las distintas situaciones que se les presentarán en la vida. La frustración es una vivencia emocional que se presenta cuando una ilusión o una necesidad no se llega a cumplir y experimentamos una serie de emociones como: enfado, tristeza, ansiedad… y se trata de un estado transitorio.
¿Qué significa tolerar la frustración?
Ser capaz de afrontar los problemas y las limitaciones que nos encontramos a lo largo de la vida, a pesar de las incomodidades que puedan causarnos.
Por lo tanto, se trata de una ACTITUD la cual se trabaja y desarrolla.
En la etapa infantil, los niños suelen pensar que el mundo gira a su alrededor, y que pueden conseguir todo lo que quieren en el mismo momento en que lo piden. No saben esperar porque no tienen desarrollado el concepto del tiempo ni la capacidad de pensar en las necesidades de los demás, y es entonces cuando hay que empezar a enseñarles a tolerar la frustración.
Si los padres siempre les damos a nuestros hijos todo aquello que piden, no aprenderán a tolerar el malestar que provoca la frustración, ni sabrán hacer frente a las situaciones adversas; lo que les conllevará en la edad adulta a sentirse mal cada vez que no consigan aquello que se han propuesto.
Así que intentar complacerlos siempre y evitar que se sientan frustrados ante cualquier situación no les favorece en absoluto su desarrollo como personas, ya que cuando sean adultos deberán enfrentarse a circunstancias tanto de éxito como de fracaso.
¿Cómo saber si tu hijo tiene poca tolerancia a la frustración?
- Tiene dificultades para controlar las emociones.
- Es más impulsivo, impaciente, exigente.
- Busca satisfacer sus necesidades de forma inmediata, y cuando tiene que esperar por algo puede tener rabietas.
- Manifiesta una tendencia a pensar de forma radical: o es blanco o negro, no hay punto intermedio.
STOP al Bullying
Son datos preocupantes los que nos facilita el teléfono del Ministerio de Educación contra el Bullying, el cual ha detectado casi 2000 posibles casos de acoso escolar desde que se puso en marcha hace dos meses.
Todos recordamos el caso de Lucía, la niña de 13 años que se suicidó en Murcia la semana pasada, y lo más grave es la 1a respuesta de la dirección del colegio cuando el problema afloró: “Son cosas de niños”.
Es un tema largo, complicado... pero que debe atajarse con carácter urgente ya que según estadísticas, alrededor de 200.000 alumnos de primaria y secundaria podrían estar sufriendo en silencio en España.
Me interesa daros una definición junto a los tipos de Bullying que existen para que sepáis en que consiste el fenómeno y cómo podéis actuar al respecto.
¿Cuándo hablamos de Bullying?
Cuando existe cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico, producido entre escolares de manera recurrente a lo largo de un tiempo determinado, tanto en el aula, a través de las redes sociales...
Se deben presentar ciertas características como:
- Debe existir una víctima indefensa que es atacada por un abusón o grupo de ellos.
- Presencia de desequilibrio de fuerzas entre el más fuerte y el más débil.
- Existencia de una acción agresiva repetida, durante un período largo de tiempo y de manera recurrente.
- La intimidación se refiere a sujetos concretos, nunca al grupo (aunque esta se puede ejercer en solitario o en grupo).
- Físico: empujones, patadas... es más frecuente en Primaria que en Secundaria.
- Verbal: es el más habitual. Insultos, motes...
- Psicológico: es más difícil de detectar que el físico, y puede ser más grave, con consecuencias que van desde la falta de autoestima y depresión, hasta el riesgo alto de suicidio.
- Social: pretende aislar a la víctima del resto de los compañeros.
- Cyberbulling: el acoso es presencial, pero el móvil y internet hacen que este se extienda fuera del colegio, lo hacen más intenso todavía.
- Escucha a tu hijo.
- NO al autoritarismo.
- Practica con el ejemplo.
- Evita que presencie violencia.
- Descargar tensiones.
- Protección inmediata.
- Mantener un vínculo fuerte.
- Más cooperación.
- Teléfono del Ministerio de Educación contra el Bullying: 900 018 018
- Teléfono de la Fundación ANAR (Ayuda a Niños y Adolescentes en Riesgo): 900 20 20 10
Volver a la rutina tras las Fiestas
Hoy, iniciamos la vuelta a la rutina después de las Fiestas Navideñas donde los patinetes, los videojuegos, las tablets … han sido los protagonistas de nuestros hijos estos últimos días.
Pero toca incorporarse al ritmo de las clases, los deberes, las actividades extraescolares … en definitiva: la rutina de nuevo; y se les hace cuesta arriba a la gran mayoría.
Son muchos los juguetes nuevos y el poco tiempo disponible para poder disfrutar de ellos antes de volver a la rutina, y a los niños les encantaría poder tener más tiempo para jugar con sus regalos, por eso es importante racionalizar los tiempos de ocio y ayudarles a adaptarse a los nuevos horarios.
En estos primeros días, es conveniente establecer los deberes como una prioridad ante la diversión. No se trata de prohibirles el tiempo de juego, sino de ir recuperando el ritmo diario sin que perjudique a su rendimiento.
En vacaciones solemos acostarnos más tarde, por lo que los horarios de nuestros hijos se descontrolan. Lo más recomendable es que se acuesten antes de las diez de la noche, sin preocuparnos por la dificultad para conciliar el sueño: se trata de un trastorno pasajero.
Disminuir las horas de la televisión y los aparatos electrónicos también es beneficioso, sobretodo unas dos horas antes de acostarse. Lo ideal, a partir de ahora, es dedicarles un máximo de una hora diaria y intentar que la formación siempre complemente al entretenimiento.
La alimentación también es otro factor importante a tener en cuenta estos días. El paso de un período más sedentario a otro más activo (jornada de colegio más actividades extraescolares) provocará un “plus” de cansancio que se puede combatir con una dieta equilibrada, intentando evitar la bollería industrial y invitándoles a que consuman más fruta y productos saludables.
Para eso, es importante coger el hábito de desayunar correctamente, levantándonos con el tiempo suficiente por la mañana ya que es fundamental ir a clase con las pilas cargadas. Muchos de vosotros al leer estas líneas pensaréis que es imposible, que las mañanas no dan para más, que vais estresados… lo sé, porque lo sufro a diario, pero con una buena organización y junto a unos buenos hábitos es posible.
Algunas pautas que pueden ayudar
- Motivación a nuestros hijos: hablarles de los profesores, compañeros… siempre de manera optimista para que empiecen las clases con ganas.
- Empezar con las rutinas del sueño y comidas antes del inicio de las clases. Ya que durante las vacaciones es normal que no se hayan seguido unos horarios ni de descanso ni de comidas, por eso es importante que se vayan acostumbrando a unos horarios y que estos se mantengan a lo largo del trimestre para que la rutina sea más efectiva.
- Preparar el material y la ropa antes de acostarse para que se familiaricen de nuevo con el ritmo escolar y según la edad de estos que desarrollen su autonomía, es decir: que se lo preparen solos.
- Los primeros días, se pueden compaginar actividades que se hayan hecho durante las vacaciones con las clases. Por ejemplo: quedar con algún amigo entre semana, si antes lo hacíamos a diario, ahora de 2 a 3 veces…
Los deberes, ¿tarea de padres o de hijos?
Últimamente se está debatiendo mucho sobre los deberes desde diferentes ámbitos: medios de comunicación, hogares ... , se ha llegado a decir incluso que provocan problemas de salud.
Actualmente, hay padres a favor y otros en contra con distintos argumentos en cualquiera de las dos posiciones…, pero no quiero entrar en polémica ni posicionarme; simplemente voy a dar mi opinión como profesional y como madre sobre QUIÉN considero que debe hacerlos, porque parece muchas veces que los deberes son más tareas añadidas para los padres (por si no tenemos suficiente con nuestro día a día) que para los niños.
¿Qué se quiere conseguir haciendo deberes?
Con las tareas escolares, los niños tienen que adquirir una rutina de trabajo y una autonomía, los padres deben dejar espacio a sus hijos para que sean ELLOS los que las realicen, ya que deben asumir sus propias responsabilidades.
¿Debemos ayudar los padres a nuestros hijos a hacer los deberes?
Muchos de nosotros nos lo planteamos, pero es un error el estar encima de ellos que hay que corregir. Debemos dejarles SU espacio para que ellos mismos los hagan, y se responsabilicen de ello.
Otra cosa es que presenten alguna dificultad específica de aprendizaje…, entonces se deberá pedir ayuda a un profesional, además de la nuestra.
De todas maneras, sí que podemos ayudarles a resolver dudas y supervisar el trabajo de los más pequeños, pero no sentarnos con ellos a hacerlos y menos hacerlos por ellos.
Lo ideal es que cuando lleguen a casa del colegio, merienden y dediquen un rato cada día a sus tareas escolares en un ambiente que no les distraiga (que estén alejados de estímulos tipo: televisión, tablets, móviles...), que sea siempre el mismo lugar físico (preferiblemente su habitación), y que se fije un tiempo; si éste se supera, lo aconsejable es que se haga un "kit kat" y se vuelva de nuevo para terminar lo que quede.
Debemos tener en cuenta…
La cantidad de actividades extraescolares que el niño realiza, ya que se añaden más tareas distintas a las de la escuela como por ejemplo: extra de inglés, de música … no olvidemos que necesitan tiempo para jugar, para estar tranquilos, incluso para aburrirse.
Si te surge alguna duda con lo que has leído, te invito a que me la comentes.
Las técnicas de estudio
En unos días tendrá lugar el nuevo inicio del curso escolar, después de unas largas vacaciones de verano donde los niños deben volver a las aulas y a organizar de nuevo: materiales, deberes, preparación para los exámenes…
Es muy recomendable que participen a la hora de preparar sus mochilas, estuches, forrar libros, materiales … y que se familiaricen desde ya mismo con todo aquello con lo que van a lidiar en breve.
En este post voy a centrarme más sobre las técnicas de estudio que considero que cada vez son más necesarias en el mundo estudiantil; no debemos pasar por alto que hay un porcentaje de fracaso escolar en los centros educativos y a los estudiantes no les queda otra opción que mejorar su rendimiento con trucos y técnicas que pueden mejorar sus resultados.
Las técnicas de estudio son un conjunto de herramientas que ayudan a mejorar el rendimiento y facilitan el proceso de memorización y estudio.
En primer lugar, hay que mentalizar a los niños de que “tienen que estudiar”, es evidente que para su futuro laboral es básica la formación, y una buena organización inicial a la hora de comenzar el curso escolar les vendrá muy bien.
Es básico también establecer unos hábitos de estudio: como el lugar (recomendable que sea siempre el mismo), horario …
Junto con unas técnicas: hacerse preguntas, subrayar las ideas más importantes, esquemas…
No paséis por alto la elaboración de un método de estudio, junto con una organización y planificación (que os llevará un tiempo elaborarla pero lo agradeceréis) para obtener vuestra recompensa a lo largo del curso.
Puedo acompañaros en el inicio y durante el curso, y juntos encontraremos el método de estudio que más se adecue a tu hijo donde incluiremos: lecturas, esquemas, técnicas para desarrollar la memoria, reglas mmemotécnicas, técnicas de relajación, ejercicios para mejorar la atención y la concentración…
Si quieres más información, puedes rellenar el formulario que encuentras a continuación.
¿Cómo organizar rutinas en verano con niños?
Esta semana han terminado las clases y ya están nuestros hijos de vacaciones.
Si es cierto que ha llegado la hora de que descansen, de que disfruten de sus merecidas vacaciones, de no seguir a rajatabla los horarios como venían haciendo hasta ahora … PERO el verano es muy largo y muy complicado para los padres que trabajamos, ya que no tenemos la disponibilidad vacacional de la que disfrutan ellos, y muchos de nosotros no podemos contar con la ayuda de familiares para que nos echen un cable a la hora de quedarse con nuestros peques.
Qué propongo
Que establezcas unas rutinas diarias para que no se desmadren, una buena gestión del tiempo es básica para todos nosotros.
El día tiene 24 horas y hay tiempo para todo: para ir a casales, para jugar, para ir a la piscina o a la playa… y también para repasar aquellos conocimientos que han ido adquiriendo a lo largo del curso escolar y no deben olvidarse para empezar con buena base en septiembre.
Algunas Actividades
Tanto si van a casales de verano, campamentos, viajes al extranjero para aprender nuevos idiomas … tienen un abanico de posibilidades muy amplio para hacer actividades cuando están en casa.
Manualidades: constituyen a la mejora de la psicomotricidad fina, desarrollo de la creatividad, atención… pueden hacer plastilina, barro, pintura…
Cuadernos de repaso: se repasan los conceptos trabajados durante el curso escolar y algunos de ellos preparan algún tema para el curso siguiente.
Lectura: es importante fomentar el hábito lector, yo recomiendo que este se haga a partir de la edad en que empiezan a leer, siempre con libros adecuados a cada edad y que se adapten también a los intereses del niño; son válidos los cómics, las revistas…
Diario de verano: a mi particularmente me gusta proponer a los míos que escriban a parte un diario de verano en el cual pueden dibujar, escribir, pegar fotos… no hace falta que sea cada día, por ejemplo, pueden escribir una vez por semana explicando lo que más les ha gustado, o pegar una foto de las vacaciones…
Es MUY importante que se limite el tiempo que pasan frente a la televisión, ordenador, videojuegos… yo, aconsejo establecer horarios claros para el uso de los distintos dispositivos y asegurarme de que se cumplen.
Espero que te sea de utilidad este breve post y recuerda que con una buena organización y actitud de todos los miembros que componéis la familia, el período vacacional será más llevadero.
¿Cómo puedes motivar a tus hijos para que estudien?
A diario me encuentro con padres que ya no saben qué hacer para que sus hijos hagan los deberes y estudien: “no se anota los deberes en la agenda, no sabe qué tareas tiene que hacer, da vueltas y vueltas y no hay manera de que se siente a hacer sus ejercicios..."
Sinceramente, sé que no se trata de una tarea fácil para los padres la de motivar a que sus hijos estudien y que hagan los deberes, ya que generalmente los niños prefieren jugar o ver la televisión antes que atender a sus tareas escolares; pero se trata de una tarea más dentro de la educación de nuestros hijos y debemos llevarla de la mejor manera entre todos.
Para la psicología, la motivación es uno de los aspectos fundamentales de todo acto: siempre debe haber una motivación que nos impulse a la acción, y ésta puede ser de dos tipos: intrínseca (algo interno que nos mueva a llevar a cabo la acción) o extrínsenca (algún tipo de recompensa externa que nos motive a actuar); no debemos olvidar que para que esta motivación tenga un efecto real debe de ser permanente y continuo.
Tips que debes evitar
- Los niños deben hacer los deberes SOLOS, sólo debes ayudarles a indicarles el CÓMO si es necesario, pero ni debes intervenir en aquello que sepan hacer, ni mucho menos hacérselos.
- Improvisar horarios, lugares y condiciones de estudio: deben tener sus rutinas y sus hábitos desde bien pequeños.
- Hacerles dependientes y esperar a que acudan a ti; debes fomentar la autonomía en el estudio, que aprendan a pensar y a resolver, no sólo a preguntar.
- No dejar que tomen decisiones y organizarles constantemente el estudio; hay que permitirles que se organicen, que piensen y que incluso se equivoquen.
- Presencia: es bueno que estés presente en sus tareas diarias (que no significa estar encima), pero sí cerca, y que sepan que pueden acudir a ti con total libertad cuando tengan dudas y se les presenten problemas.
- Hazles entender que deben comprender y no memorizar, te recomiendo a que les invites a que expliquen con sus propias palabras aquello que entienden sobre lo que leen.
- Lugar de estudio: siempre el mismo, con su material, con buena luz, sin grandes distracciones…, en el que se sientan a gusto y motivados para estudiar.
- Técnicas de estudio: te recomiendo que les enseñes desde pequeños a hacer resúmenes, subrayados, lecturas comprensivas, esquemas… Aunque sea un esfuerzo para ti, será un esfuerzo recompensado en el futuro, ya que les facilitarás mucho el estudio.
- Enséñales a priorizar: en función de la cantidad de asignaturas a estudiar, de deberes, de tiempo disponible… hay niños que rinden mejor a una hora que a otra.
¿Necesita tu hijo ir al psicólogo?
Cada vez más vienen a consulta niños y niñas derivados por la tutora del colegio para que les realice pruebas y establezca diagnósticos de TDAH, Dislexia …
Vamos a ir despacito, no me gusta etiquetar de entrada y en las primeras sesiones establezco mucha comunicación con el niño/a a través del juego, y valoro si son necesarias las pruebas o simplemente mejorando algunas conductas y estableciendo ciertas pautas se nota mejoría en la problemática consultada.
La terapia es útil para que los niños desarrollen habilidades para resolver problemas y también para enseñarles el valor de buscar ayuda.
Los psicólogos podemos ayudarlos a ellos y a sus familias a manejar el estrés y otros temas relacionados con las emociones y el comportamiento.
¿Cómo puedo ayudarlo?
Actualmente, hay muchos niños que necesitan ayuda para manejar el estrés que les genera el colegio, por ejemplo: realización de deberes, estudiar para los exámenes, presión de los compañeros, si sufren acoso escolar…
Otros niños necesitan ayuda para poder hablar de sus sentimientos respecto a temas relacionados con la familia, sobre todo en el caso de transiciones importantes, como puede ser la separación de los padres, un traslado, un duelo de una persona querida…
Aunque los adultos sepamos manejar estas situaciones, debemos entender que para ellos se les hace un mundo, y les puede causar un estrés que podría dar lugar a problemas de comportamiento, del estado de ánimo, problemas con el sueño, empeoramiento del rendimiento académico en el colegio y un largo etc…
Tenemos que tener en cuenta que algunas veces no es tan fácil saber qué es lo que les puede estar causando que de repente se muestren preocupados, malhumorados, tristes…
Si sientes que tu hijo puede tener algún problema emocional, de comportamiento o necesita ayuda para enfrentar un acontecimiento difícil de la vida, confía en tu instinto y actúa antes de que sea demasiado tarde.
Algunas señales que no debemos pasar por alto son:
- Retraso en el desarrollo del habla y del lenguaje.
- Problemas de aprendizaje o de atención.
- Problemas de comportamiento.
- Bajo rendimiento académico (si solía sacar buenas notas).
- Cambios en el estado de ánimo.
- Aislamiento.
- Alteraciones en el sueño (insomnio o somnolencia).
- Si presenta menor interés por actividades que le gustaban.
- Si es víctima del acoso escolar, o si acosa a otros niños.
- Si desarrolla síntomas físicos como dolor de cabeza, de barriga, de malestar general… a pesar de que el médico no le encuentra ninguna enfermedad física.
La influencia de los medios de comunicación en los niños
Cada vez me encuentro con más madres preocupadas que me traen sus hijos a consulta porque tienen miedo de dormir solos cuando siempre han tenido un buen hábito de sueño; cuando pregunto sobre posibles motivos de este cambio, algunas me comentan que “con los amigos hablan de las noticias que explican por la tele”.
Voy a explicar en este post, la influencia que tienen (sea negativa o positiva) los medios de comunicación en los niños.
En cuanto a la influencia negativa, me refiero a que se generan conductas negativas como la agresividad y la obesidad, aspectos que afectan tanto de manera física como psico-emocional y de desarrollo social; y en cuanto a la influencia positiva se trata de cómo influyen los medios de comunicación en los niños generándoles conocimientos de gran importancia en su desarrollo.
Vamos a adentrarnos en los aspectos negativos y positivos con un poco más de detalle:
ASPECTOS NEGATIVOS
Cuando hablo de los medios de comunicación, me estoy refiriendo a: periódico, internet, televisión, radio …
Se puede determinar que los medios que más afectan de manera negativa en los niños son: la televisión y la violencia, ya que la continua observación de escenas violentas generan sin duda la repetición de estas conductas (los niños empiezan a registrar a partir de los 3 años este tipo de conductas negativas).
La publicidad es otro de los aspectos que más influye de manera negativa, ya que como bien sabemos utiliza constantemente técnicas que afectan directamente a la necesidad de consumir y el niño no tiene la capacidad de análisis y razonamiento de un adulto para evitarlas, entonces se ve fuertemente influenciado.
ASPECTOS POSITIVOS
El aspecto más positivo es en el conocimiento y el saber, tanto en situaciones cotidianas como conocimientos que se adquieren sin tener percepción de la situación.
Por ejemplo: situaciones en que los padres se ven sorprendidos por un nuevo conocimiento adquirido por su hijo como el nombre de alguna ciudad o país, palabras en otro idioma…
Los niños aprenden aspectos culturales y conocimientos generales por los medios, principalmente la televisión; donde también pueden aprender a cómo actuar ante determinadas situaciones, nuevo vocabulario, imágenes, lugares, nuevas ideas…
Quiero aclarar que para obtener estos aspectos positivos de los medios de comunicación, es obvio que va en relación a los tipos de programas, películas, música que vean o utilicen, para obtener la información adecuada; sin olvidar que es RESPONSABILIDAD y/o OBLIGACIÓN de los padres diferenciar entre los tipos de programas adecuados para sus hijos en dependencia de la edad correspondiente; ya que los niños no disponen de la adecuada madurez y capacidad para diferenciar entre los tipos de programas adecuados para ellos.
Así que me gusta “recalcar” que es tarea de los padres tener el control de los programas, juegos y otro tipo de medios a los cuales los niños deben tener acceso, generando información adecuada propia a la edad.
No me gustaría acabar sin dar algunas recomendaciones para los padres para que sepan cómo intervenir para que la influencia de los medios de comunicación sea positiva para sus hijos.
Recomendaciones
- Selección de los programas más adecuados según la edad del niño.
- Control de las horas que el niño ve la televisión, que juega a la tablet…
- Realización de otro tipo de actividades como: leer, jugar, práctica de algún deporte...
- Hablar con los niños sobre lo que ven, que hagan comentarios, informar de los efectos de la publicidad…
- Generalmente, los niños aprenden diferentes hábitos televisivos de sus padres, por ejemplo ver la televisión mientras están desayunando, lo que sustituye la interacción familiar…
¿Los niños actualmente están sobre diagnosticados?
Los niños nacen sanos, al no ser que haya algo que demuestre que su salud no es óptima en el momento de su nacimiento, pero si no es así, están en equilibrio, abiertos y dispuestos a aprender del entorno que les rodea. El cerebro, que es el órgano de aprendizaje, está completamente activo, recibiendo y registrando cada cosa que sucede a su alrededor.
Partiendo de esta base, noto cierta impotencia cada vez que el número de niños que están siendo medicados, mal diagnosticados, etiquetados… crece y crece; simplemente por no responder como el medio (sea la escuela o la familia) lo espera. Con esta afirmación no estoy negando la necesidad de ayuda para algunos niños, pero me atrevo a decir que el tratamiento no es sólo para el niño sino también para todos los que lo rodean.
Me explico con un ejemplo: en el caso de los síntomas del TDHA (Trastorno Déficit Atención Hiperactividad) si nos paramos a pensar TODOS o CASI TODOS los niños al nacer serían hiperactivos ya que no tienen la capacidad de:
- Pensar antes de actuar, es decir, son impulsivos.
- Controlar sus conductas, es decir, tienen inquietud motora.
- Mantener la atención suficiente sobre un objeto, es decir, déficit de atención.
¿Cómo actuar ante los miedos de los niños?
Los niños van pasando por diferentes etapas a lo largo de su infancia y con cada etapa viven diferentes miedos; se trata de miedos evolutivos que suelen ser poco intensos y no acostumbran a durar demasiado tiempo, aunque los niños los vivan de manera intensa y a los padres nos parezca que esta temporada nunca acaba.
Voy a mostrarte unas sencillas pautas para que apliques ante los miedos típicos.
- No dejes al niño solo cuando tenga miedo. Se trata más bien de escucharlo, respetar lo que dice, ya que es un sentimiento muy real el que siente y que le hace sentirse mal.
- Ante el típico miedo a los monstruos, puedes buscarlos con él dentro del armario o debajo de la cama. Que vea que no están y para que se sienta más seguro le puedes ofrecer a la hora de acostarse un muñeco que le sirva de protección. También es un buen recurso leerle cuentos sobre esta temática.
- Si pide que le dejes la luz encendida o la puerta abierta, es mejor que lo hagas ya que se siente amenazado; cuando consiga superar el miedo que le hace sentir mal ya no necesitará la luz encendida y será un logro para él que puedes ir recordándole cuando lo consideres necesario de cómo ha sido capaz de superar su miedo a la oscuridad.
- Buscará tu protección, ofrécele apoyo hasta que consiga vencer sus temores: abrázalo, cántale hasta que se duerma, acompáñalo… no tengas miedo ya que no se volverá dependiente. En los momentos en que veas que no ha tenido miedo lo mejor es reforzarlo por su valentía. A los niños les gusta crecer y que sus padres valoren sus pequeños logros. De esta manera, llenando su miedo con tu amor y elogiando sus pequeños logros, el niño encontrará herramientas para gestionar su miedo.
- Háblale de lo que puede estar sintiendo o pasando: “¿Te asusta estar sin mamá? Entiendo que te asuste una situación nueva…” Dile que es normal tener miedo y explícale que tú a su edad también los tenías y lo que hacías para superarlos: cantar, cerrar los ojos y pensar en cosas bonitas…
- Utilizar sus miedos para controlar su conducta o como motivo para castigarlo, por ejemplo: “Si no te duermes te apago la luz o te cierro la puerta”, ya que es un método insuficiente que no ayuda al niño a saber cómo puede vencer su miedo.
- Negar su sentimiento tipo: “Qué tontería”, “Cómo puedes tener miedo a eso…” , son expresiones que pretender anular lo que el niño siente aumentando su inseguridad y incluso llegando a bloquearlo.
- Si sus temores o miedos empiezan a invadirle su estilo de vida.
- Si sus miedos duran largos períodos de tiempo y son muy intensos.
- Si afectan a su capacidad para relacionarse con los demás.
¿Sabes que es bueno y necesario que tus hijos se aburran?
Últimamente mis hijos no paran de decirme: “Mamá, me aburro”, y la verdad es que los niños necesitan saber que existe el tiempo no estructurado.
¿Por qué este tiempo no estructurado es bueno para ellos? Porque les brinda la oportunidad de explorar tanto su mundo interior como el exterior, lo cual les favorece la creatividad. Es la manera en la que aprenden a comprometerse con ellos mismos y con su entorno, imaginan, inventan, crean…
Si continuamente están “ocupados” con: ordenadores, tablets, televisión… nunca aprenderán a responder a las señales de su propio corazón, que podría llevarles a escribir un cuento, una canción…
Estas llamadas de nuestro corazón son las que nos dirigen las pasiones que darán sentido a nuestras vidas y está a nuestra disposición desde el comienzo de nuestra infancia cuando podemos explorar y perseguir aquello donde nuestro interés nos lleve.
También es básico que puedan decidir por ellos mismos como quieren utilizar los periodos de tiempo no estructurados o no aprenderán a utilizarlos, y ya sabemos que uno de nuestros mayores desafíos como adultos es aprender a manejar bien nuestro tiempo.
¿Por qué el “Me aburro” se convierte en un freno para tantos niños?
A la mayoría de ellos si se les da tiempo no estructurado y tras alguna pequeña queja, aprovechan la oportunidad y encuentran algo interesante que hacer con él.
Te recomiendo que observes cómo juega cualquier grupo de niños (si puede ser al aire libre y sin pantallas), verás que se organizan entre ellos para una actividad de cualquier tipo: viendo quien salta más lejos por ejemplo.
Cuando los niños no son capaces de encontrar algo que hacer, usualmente es porque:
- Están acostumbrados a los entretenimientos de pantalla y no tienen práctica en mirar dentro de ellos mismos en busca de directrices.
- Su tiempo es siempre tan estructurado que no están acostumbrados a encontrar cosas divertidas que hacer con su "tiempo libre".
- Necesitan atención de los padres. Todos los niños necesitan encontrarse con sus padres a lo largo del día para "recargarse".
- Poner algo de música y bailar
- Hacer un dibujo
- Empezar un diario
- Organizar la habitación
- Escribir un cuento
- Recortar fotos de revistas y hacer un collage






















