Terapia Presencial y Online. Autoestima, Ansiedad, Estrés, Gestión Emocional. Mindfulness

Aida Canals Psicóloga

Col·legi Oficial de Psicologia de Catalunya

Nº de Colegiada 18686

Aida Canals

Psicóloga

Mi vocación es ayudar a las personas y ésta ayuda que te ofrezco no sólo se centra en problemas ya detectados, sino también en la prevención y resolución de cuestiones vitales como: gestión de cambio, orientación profesional, técnicas de manejo del estrés…

Los tratamientos que ofrezco pueden ser individuales: trastornos de ansiedad, depresión, problemas de pareja… y/o grupales: grupos de estimulación cognitiva y memoria en tercera edad, cursos varios…

Llevo ejerciendo en el campo tan apasionante de la Psicología más de 15 años y constantemente estoy explorando nuevos conocimientos y experiencias en el campo de la psicoterapia.

La terapia que aplico es la Terapia Cognitivo Conductual combinada con Mindfulness.

Déjame ayudarte

Terapias

Te ofrezco un amplio abanico de terapias dirigidas a enriquecer y equilibrar tanto el bienestar personal como el emocional.

Artículos y publicaciones

Blog

«Tu vida no cambia cuando algo pasa, sino cuando TU decides cambiar.»

17 Mar

Lo que sientes importa

¿Te guardas lo que sientes por miedo a herir… o a que te hieran?

¿Temes no ser correspondido?

¿Te preocupa el qué dirán?

Muchas personas viven así, en silencio, acumulando emociones que no saben cómo expresar. Y aunque a corto plazo parezca más fácil callar, a largo plazo ese silencio pesa… y pasa factura.

Expresar lo que sientes no te hace débil. Te hace libre.

Cuando empiezas a poner palabras a lo que te ocurre por dentro, algo cambia: disminuye la tensión, ganas claridad y dejas de quedarte atrapado en tus propios pensamientos. Empiezas a tomar decisiones desde lo que realmente necesitas.

En el día a día convivimos con cuatro emociones básicas: tristeza, rabia, miedo y alegría. Todas son necesarias. Todas cumplen una función. El problema no es sentirlas, sino no saber qué hacer con ellas.

A muchas personas no les enseñaron a expresar lo que sienten. Crecieron en entornos donde el afecto no se mostraba, donde la rabia se reprimía o donde hablar de emociones no tenía espacio. Y hoy, siendo adultos, sienten que algo se bloquea cuando intentan expresarse.

A veces callamos para evitar conflictos. O para no hacer daño. Pero lo que no vemos es que ese daño nos lo acabamos haciendo a nosotros mismos.

Otras veces es el miedo al rechazo, a no ser entendidos… y ahí es donde trabajar la autoestima y aprender a comunicarse de forma asertiva marca la diferencia.

Porque expresar lo que te gusta, lo que te duele, lo que te da miedo o lo que te hace feliz no solo te libera: también mejora tus relaciones.

No basta con querer a alguien. Es importante que lo sepa.

Muchas veces damos por hecho que los demás “deberían saber” lo que sentimos. Pero no es así. Las relaciones se construyen desde la expresión, no desde la suposición.

Y hay algo más importante: lo que no expresas, se queda dentro.
Y cuando se queda dentro durante mucho tiempo… el cuerpo habla.

Estrés, ansiedad, tensión constante, problemas digestivos… En consulta vemos con frecuencia cómo la dificultad para expresar emociones termina afectando también a la salud física y a la calidad de vida.

Por eso, aprender a expresar lo que sientes no es un lujo. Es una necesidad.

Puedes empezar poco a poco:

  • Hablar de lo que te pasa.
  • Escribir lo que sientes.
  • Permitirte llorar si lo necesitas.
  • Reconocer tu miedo sin juzgarte.
  • Buscar formas sanas de canalizar la rabia.
  • Decir “te quiero”, “lo siento” o “te necesito” cuando lo sientas.

Y si no sabes cómo hacerlo… no tienes por qué hacerlo solo.

En terapia encontrarás un espacio seguro donde poder entender lo que te ocurre, aprender a gestionar tus emociones y expresarte sin miedo, a tu ritmo.

Porque nunca es tarde para empezar a decir lo que sientes.
Y vivir con más calma, más claridad… y más conexión contigo y con los demás.

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8 Jul

Mindfulness: definición, práctica y beneficios

Mindfulness: definición, práctica y beneficios ¿Qué es Mindfulness? Mindfulness, o atención plena, es una cualidad humana básica: es la capacidad de estar presentes con nuestra experiencia inmediata con una actitud de curiosidad, apertura y aceptación. Esta habilidad forma parte de nuestra estructura psicológica, aunque en la mayoría de las personas está presente de forma intermitente y superficial, dado que no se entrena ni potencia. Mindfulness nos enseña a cómo hacer menos y ser más conscientes nos puede ayudar a vivir mejor en este mundo estresante. La investigación científica y la experiencia de muchas personas confirma que la práctica de la capacidad de estar presentes nos facilita una mayor consciencia de nuestros pensamientos y emociones con nuestro cuerpo. Es un método de práctica, de autoconsciencia y de comprensión. ¿Para qué sirve? Con la práctica de Mindfulness, aprendemos a estar presentes para poder responder sabiamente a los desafíos y experimentar cada momento según va desarrollándose. Entrenando la atención plena conseguiremos un mayor sentido de conexión con nuestro interior y con todo lo que nos rodea, dándonos más opciones para responder con plenitud a los desafíos vitales. ¿Cómo se practica? Se necesita un tiempo de práctica para ver resultados, ya que éstos no son inmediatos; pero recuerda que una semilla necesita tiempo para crecer, abono y agua cada día. La atención comienza con la respiración y debe cultivarse, se entrena y perfecciona. Al igual que ejercitamos un músculo determinado al moverlo una y otra vez,  podemos ejercitar el músculo de la atención con todos los sentidos. Cuanto más presente estamos, menos cosas nos perdemos. Propuesta de ejercicio: Un minuto de atención plena. Este ejercicio es la base fundamental de una técnica de meditación mindfulness correcta. Es un ejercicio fácil que puedes hacer en cualquier momento del día. El objetivo consiste en enfocar toda la atención en tu respiración durante un minuto. Deja abiertos los ojos, respira con el vientre en lugar de con el pecho y trata de respirar por la nariz y que salga el aire por la boca. Céntrate en el sonido y el ritmo de la respiración. Prepárate para que la mente deambule (porque lo hará) y tendrás que esforzarte por devolver la atención al objetivo cada vez que esto pase. Puedes realizar este ejercicio las veces que quieras ya que te ayuda a restaurar la mente, conseguir claridad y paz. ¿Qué aprendemos con los ejercicios de Mindfulness?
  • Mejorar la concentración y aumentar la capacidad atencional, lo que mejora a la vez la memoria.
  • Reaccionar menos impulsivamente.
  • Influir en el mundo interior, sin tener que negar o reprimir nada.
  • Aumento de la consciencia corporal.
  • Aprender a respirar conscientemente.
  • Mejorar la paciencia, una oruga no se convierte en mariposa en un día.
  • Mejorar la empatía y la comprensión de los otros…
  • Manejar el estrés desarrollando la consciencia del presente momento a momento, con una consiguiente mejora del sistema inmunológico.
  • Mejorar la auto regulación emocional, adquiriendo mayor capacidad para identificar nuestras reacciones emocionales y decidir cómo queremos reaccionar en un momento dado.
  • Aprender a relajar la mente y el cuerpo, con el entrenamiento en técnicas de meditación y respiración.
Mindfulness está dirigido a todas aquellas personas que tengan interés en mejorar su calidad de vida entrenando técnicas que permitirán reducir el estrés, conseguir tranquilidad mental y relajación física, aumentar la capacidad de focalización de la atención y concentración y obtener beneficios para el bienestar personal.        
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7 Jul

¿Cómo disminuir la ansiedad con Mindfulness?

Cuando estamos ansiosos, prestamos atención a nuestros pensamientos negativos, a las sensaciones físicas desagradables y a las emociones negativas. Nuestra mente está llena de cavilaciones sobre el pasado y preocupaciones sobre el futuro, ya que la ansiedad implica pensamientos negativos automáticos sobre nosotros mismos, los demás y las situaciones de nuestra vida tanto pasadas, presentes y futuras. Cuanta más ansiedad sientas, más te alejas del momento presente y más estres e infelicidad sientes. Por ello se recomienda practicar Mindfulness en ansiedad. Mindfulness, o atención plena, es una forma de vivir tu vida plenamente, en el aquí y ahora, en lo que está sucediendo en este momento. Entrenamos la forma de romper este círculo vicioso de pensamientos negativos que nos lleva al mismo callejón sin salida. Al enfocarte en el momento concreto con atención plena, ofrece un descanso de las preocupaciones y de los miedos que produce la ansiedad. Te ayuda a desviar la atención de tus pensamientos y emociones ansiosos. No se trata de evitarlos, sino de reconocerlos y elegir prestar atención al momento presente. Cuando eres consciente de ti mismo y de tu situación, aceptas las cosas sin prejuicios, permaneces presente en lugar de evitar problemas o reflexionar sobre ellos. Esto te permite hacer una pausa. Mantener la calma y la concentración para poder responder usando el razonamiento en lugar de dejarse llevar por las emociones.

¿Son eficaces los ejercicios de mindfulness para la ansiedad?

Sí, los ejercicios de mindfulness son eficaces para la ansiedad, ya que la atención plena ayuda a combatir ésta, que es justo lo contrario, una preocupación excesiva sobre lo que puede ocurrir en el futuro, que provoca el agotamiento mental y es lo que causa un impacto negativo. La finalidad de la técnica es poder mantener la atención focalizada en el momento presente, sin juzgar la experiencia ni valorarla como buena o mala. De esta manera, la práctica de los ejercicios de Mindfulness puede llegar a aportar beneficios tanto físicos como mentales, si bien cabe destacar que éstos son más eficaces cuando la ansiedad no es excesivamente intensa, y la gestión de la misma se puede ver aún más reforzada cuando utilizamos Mindfulness de manera complementaria junto con otras prácticas. Algunos de los beneficios de Mindfulness son:
  • Mejora la autoregulación emocional, adquiriendo mayor capacidad para identificar nuestras reacciones emocionales y decidir cómo queremos reaccionar en un momento dado.
  • Mejora la concentración, creatividad y aumenta la capacidad atencional.
  • Ayuda a dormir mejor.
  • Aprendemos a relajar la mente y el cuerpo y con ello notamos la disminución del estrés.

¿Qué ejercicios de mindfulness puedo realizar para empezar?

Recomiendo empezar por dos ejercicios básicos que detallo a continuación, y a medida que nos vamos introduciendo en la práctica de Mindfulness iremos realizando más variedad de ejercicios atendiendo a nuestros pensamientos, emociones, sensaciones, etc.
  • Respiración consciente. En una posición cómoda, nos sentamos en una silla, sobre un cojín, centrando toda nuestra atención en la respiración. Inspiramos, expiramos de manera pausada y profunda sin pensar en nada más. El objetivo es notar las sensaciones del cuerpo, el sonido del aire al entrar y salir de nuestro aparato respiratorio. Evidentemente, los pensamientos van y vienen, pero nos anclamos en la respiración cada vez que esto ocurra.
  • Ejercitar la atención plena en el momento presente. Vamos a realizar nuestras tareas centrándonos en ellas y no poniendo nuestra atención en lo que haremos después. Si estamos preparando la colada, prestaremos atención al momento de separar la ropa por colores: blanco, oscura y color, apreciaremos las distintas texturas de tejidos… El objetivo es fijar la atención en cada detalle de nuestras actividades que llevamos a cabo en nuestra rutina diaria. Es aplicable también a la hora de las comidas, mientras conducimos. En definitiva, se trata de enfocarnos en la información que nos llega a través de nuestros sentidos: olores, colores, sonidos, etc.

¿Cuánto tiempo debemos dedicarle a la semana para notar unos resultados eficaces?

Para empezar a notar unos resultados eficaces en apenas dos semanas necesitamos unos 20 minutos diarios de práctica, que puedes dividir si lo prefieres, en dos franjas de 10 minutos cada una de ellas. Por ejemplo, una por la mañana para empezar el día con la mente más clara y tranquila y poder afrontar mejor el día que tienes por delante; y otra por la noche para acallar el ruido mental que has ido generando durante el día. Pero depende de tu disponibilidad horaria y de tu predisposición hacia la práctica. Así que cuenta que necesitarás unas dos horas y media a la semana para una mayor efectividad.

¿Debo seguir practicando mindfulness, aunque haya resuelto mis problemas de ansiedad?

Como psicóloga, recomiendo, aunque hayas resuelto tus problemas de ansiedad, que sigas practicando la técnica. Si no puedes por falta de tiempo a diario, proponte un par de días a la semana para sentarte y escucharte; aunque es mucho más eficaz que practiques 5 minutos diarios todos los días que una hora al mes. Recuerda que mindfulness es un entrenamiento mental y cuanto más se entrena el cerebro, mejores resultados obtendremos. Entrenando la atención plena conseguirás un mayor sentido de conexión con tu interior y con todo lo que te rodea, dándote más opciones para responder con plenitud a los desafíos vitales.

¿Esta técnica puede convertirse en el sustituto de fármacos contra la ansiedad?

Un estudio reciente publicado en JAMA Psychiatry ha demostrado que el programa de Mindfulness de 8 semanas del reconocido método MBSR (Mindfulness-Based Stress Reduction) del Doctor Jon Kabat-Zinn es tan eficaz para tratar la ansiedad como uno de los fármacos más habituales que se usan con este fin: el escitalopram (tratamiento farmacológico utilizado para la ansiedad). Este medicamento, como todos, puede tener efectos secundarios como: náuseas, diarreas, somnolencia, etc. En cambio, el mindfulness es una técnica totalmente natural sin efectos secundarios.
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21 Nov

Secuelas psicológicas del COVID-19

La crisis sanitaria que estamos viviendo desde hace unos meses, teniendo en cuenta el período de confinamiento prolongado, la alta exposición a noticias, estar en contacto con alguna persona afectada… ha causado un aumento de los síntomas depresivos, de ansiedad y de estrés postraumático. Voy a enumerar aquellas alteraciones psicológicas más habituales con las que me he encontrado en mi ejercicio diario durante este tiempo: Adicciones Quienes ya las tenían, han incrementado el consumo de éstas. Estar encerrados provoca ansiedad, la cual a veces es canalizada a través de adicciones (no únicamente me refiero a drogas), sino también a comida y actividades, como por ejemplo, consumir entretenimiento de forma online. Dificultades para socializar Al salir del confinamiento, nos hemos sentido inseguros y/o cohibidos a la hora de entablar un nuevo contacto social. Alteraciones en el sueño Las preocupaciones han aumentado, los ritmos de horario han variado, las rutinas… lo que ha llevado a no tener un correcto hábito de sueño y a padecer insomnio en algunos casos. Frustración El confinamiento fue de un día para otro un encierro involuntario, con lo cual muchos planes de los que teníamos se nos han visto truncados y muchas oportunidades perdidas: viajes, entrevistas de trabajo, celebraciones familiares… la vida se detuvo por causas ajenas a nuestra voluntad y nos generó frustración. Incertidumbre Hemos estado encerrados sin poder ver a nuestros familiares ni amigos, quizás hemos perdido nuestro empleo, nuestra rutina de vida se ha visto alterada en todos los sentidos … y si a todo esto le añadimos el pensamiento recurrente de que puede que no exista una recuperación económica a corto y/o a largo plazo, de que no encuentre trabajo o de que pueda perderlo, de que algún amigo o familiar se vea afectado por la enfermedad de forma grave… todo esto nos conlleva a una incertidumbre ante el futuro, acerca de si podremos seguir viviendo y recuperar la vida que teníamos antes del confinamiento. Proceso de duelo Muchas personas han perdido un familiar o amigo durante el período de confinamiento. Si ya un duelo resulta difícil en condiciones normales, el no habernos podido despedir de quienes queremos, todavía convierte el proceso en algo más complicado de superar; ya que muchas cosas quedaron por decir. Somatizaciones Muchos dolores de cabeza, problemas gastrointestinales…   Hábitos saludables que recomiendo.
  • Evitar sobreinformación: Elige un momento del día concreto y medios fiables para informarte de cómo va la pandemia, ya que el exceso de información genera consecuencias negativas sobre nuestro estado de salud física como emocional; se trata de mejorar la calidad y coherencia de la información.
  • Mantener la mente activa: Lee, cocina…
  • Practicar ejercicio físico de forma regular: Camina, haz ejercicio en casa…
  • Mantener contacto social virtual: Con amigos, familiares…
  • Buscar apoyo en las personas del entorno, o si lo necesitas en los profesionales, sabes que a través de medios telemáticos estamos disponibles.
  • Seguir una rutina diaria: Horarios para levantarse, para comer, para realizar tareas domésticas…
  • Evitar pensamientos catastrofistas: Intenta vivir el momento presente y ocúpate del día a día sin anticipar lo que pueda suceder ya que esto genera ansiedad.
  • Descansar: Mantener hábitos de vida saludables tanto en alimentación como en sueño.
  • Buscar momentos para uno mismo: Practica Mindfulness, relájate… ya que te ayudará a estar más presente y calmarte.
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Mi libro

Crea tu propia vida

En 2020 escribí un libro de autoayuda, Crea tu propia vida, dirigido a todas aquellas personas que queréis mejorar vuestra vida.

SINOPSIS:
El día que tomas la decisión de enfocarte en lo más importante para ti, de hacer lo que siempre has querido hacer, accedes a una nueva experiencia.

Ser consciente de que cada uno de los días de tu vida es un regalo y aprender a valorarlo, a cuidarlo y a disfrutar de él no es tarea fácil.

Si bien es cierto que la vida te pone retos, estos no están para paralizarte, sino para ayudarte a descubrir quién eres en realidad, así que acepta el reto de la vida y vive, siente, ríe, llora, gana o pierde, pero, en cualquier circunstancia, ¡levántate y sigue adelante!

Hoy es tu mejor oportunidad de despertar y abrir tu regalo.
La vida no cambia cuando algo pasa, sino cuando tú decides cambiar.

«Siempre estás a tiempo de reencontrar el camino hacia aquello que te impulsa a continuar.»

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